viernes, 17 de septiembre de 2010

Poema A2

Buscaba algo en el fondo de aquel vaso
¿Un sueño? ¿Un recuerdo?
Dos hielos acompañaban al wishky despiadado
¿Un escudo? ¿Un verdugo?
Punzada en el estómago,
no notaba las piernas.
¿Todo negro? ¿Muerto?
Ojos cerrados en un barato ataúd

jueves, 16 de septiembre de 2010

Onírica realidad

Y con un vals lento hubieron bailado hasta que la noche se despidió. Humo habano por aire y whisky rancio en un vaso que tuvo alguna época mejor. Se movían despacio, abrazados y susurrantes de sus propios oídos.

Oculto entre la neblina, sentado con aquel whisky y aquel puro, Mell lloraba sin remedio y desconsolado pero no apartaba los ojos de la pareja. Una lágrima rodó por su perfecto afeitado y finalmente se precipitó hasta el vaso donde ya se mezcló antes de llegar. Era una música que le entristecía y a la vez le hacía recordar. Bebió. Trató de pensar en algo que le hiciera feliz, que consiguiera extirpar aquello. La pareja se disipó en ese humo y solo ese humo se hizo presente.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Lo que es para mi el amor

Silencio.
Beso en los labios,
cierra los ojos.
Susurro.
Caricia en el cuello,
roza mi piel.
Palabra en mi oído,
amor en mi corazón.

Triste

Le miró a los ojos y dijo: "Me pasaría toda la noche besándote". Cerró los ojos abrazando su cuello y se fue.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Poemilla

Hoy he dormido
y después soñado,
tus labios
y tu cuerpo
y tu piel
besaba.
Al despertar,
tus ojos
me abrazan
y tus manos
me reclaman.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Cuando Bea regresó

La televisión daba una serie que ni siquiera miraba. Camiseta, que fue blanca, de tirantes y una cerveza que todo el gas perdió. Pasaban cosas por su mente pero ni siquiera se molestaba en escucharla. Oscura habitación, humeante y ponzoñosa. Ya no sabía cuanto tiempo llevaba solo. Respiraba, no por querer hacerlo, no por querer vivir, por rutina y cadencia. Una perturbación en su hábitat le sacó del trance y una mueca que imitaba a la sonrisa mas sincera, surgió en su rostro. "¿Juan? estás bien?"

El puntal

Torres de cajas de pizzas vacias, restos de comida china y envoltorios de bocadillos coronaban la mesa. Del suelo, y el misterio de su color que solo será a los elegidos, los elegidos para limpiar, tenía la capacidad de absorver líquidos, atrapar zapatillas e inculso, cuenta la leyenda que narraba el padre de Pol, es capaz de crear vida. Los sofás, antiguos vestijios de comodidad y lujo, no eran más que restos de algodón sintético y cuero desgastado donde, profanados por diversas perosnas, entre ellas yo, la gente solía sentarse. Vailentes. Un poco más adentro, a la izquierda el baño. Sorprendentemente limpio. Pero sin duda, lo que se valoraba por encima de todo eran los tres electrodomésticos que allí vivían. La tele, la play y la nevera. Era increible como la nevera conseguía funcionar, era fascinante que la tele fuera en color. Pero lo mas intrigante fue que la play resistiera cuatro caidas, dos de ellas desde dos metros de altura, fines de semana en la que la el alcohol fluia por nuestras venas con más facilidad que la sangre. Pero hubo bajas, muchos juegos cayeron en el transcurso del tiempo.